jueves, 1 de diciembre de 2011

JANE EYRE



País: Reino Unido. Dirección: Cary Fukunaga. Intérpretes: Mia Wasikowska, Jamie Bell, Michael Fassbender, Judi Dench, Sally Hawkins, Tamzin Merchant. Argumento: Charlotte Brontë (novela). Guión: Moira Buffini. Música: Dario Marianelli. Fotografía: Adriano Goldman. Distribuye en Cine: A Contracorriente. Duración: 120 min. Público apropiado: Apta para todos los públicos. Género: Drama Romántico. Estreno: 02-12-2011.

La fortaleza del amor

Jane Eyre huye, durante una noche de tormenta, de Thornfield House, una mansión inglesa donde trabaja como institutriz de la ahijada del dueño de la casa: el taciturno y enigmático Edward Rochester. La fría e impresionante mansión y el mal carácter del Sr. Rochester, ponen a prueba la fortaleza de Jane, que ha sido educada en un orfanato. El descubrimiento del terrible secreto que esconde la casa, desencadena la marcha de la joven institutriz. Pero nunca podrá olvidar lo que allí ha vivido y su ambigua relación –compuesta a base de afecto, desdén y firmeza– con el Sr. Rochester.

De la novela romántica de Charlotte Brontë ya existían varias versiones cinematográficas (una clásica protagonizada por Orson Welles y Joan Fontaine; y otra de los años noventa dirigida por Franco Zeffirelli, y protagonizada por Charlotte Gainsburg y William Hurt) pero la que ahora llega a nuestras pantallas probablemente sea la mejor versión que se ha filmado. Y ello por varios motivos: a) Jane Eyre es puro cine, no se aprecia casi nada su origen novelesco; b) esta película muestra como se puede contar una historia de amor con emoción e inteligencia sin recurrir al sentimentalismo facilón o al tópico erotismo; y c) la interpretación (a cargo de un reparto de lujo) es sencillamente magistral.

No obstante, si a usted le deprime en exceso el clima brumoso,  constantemente lluvioso y sin sol, tal vez no le agrade esta película. Pero, créame, se trata de una minucia que no justifica perderse este bello drama romántico.

jueves, 17 de noviembre de 2011

UN DIOS SALVAJE (Carnage)



País: Alemania, España, Francia, Polonia. Dirección: Roman Polanski. Intérpretes: Kate Winslet, Christoph Waltz, Jodie Foster, John C. Reilly. Guión: Roman Polanski, Yasmina Reza. Música: Alberto Iglesias. Fotografía: Pawel Edelman. Distribuye en Cine: Altafilms. Duración: 79 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 16 años. Género: Comedia, Drama. Contenidos: D. Estreno: 18-11-2011.

Cuatro personajes a la deriva

Una pelea entre chavales, en un parque, provoca que uno de ellos pierda algunos dientes y casi un ojo. Sus padres conciertan una entrevista en la casa del chaval herido para pactar de modo civilizado una solución al asunto, y así limar asperezas entre ellos. Nancy y Allan, los padres del agresor, aparentan ser una pareja muy educada pero algo estirada (él es abogado y ella inversora en bolsa), y los padres de la víctima, Penélope y Michael, son de clase más modesta y parecen un matrimonio perfecto: él es ferretero y ella está escribiendo un libro sobre el sufrimiento en África. Pero lo que iba a limitarse a una visita de cortesía empieza a enredarse. La aparente corrección del principio salta por los aires y los cuatro personajes dejan ver su auténtico rostro.

El polémico director Roman Polanski adapta con eficacia para la gran pantalla una obra teatral de la dramaturga Yasmina Reza (muy conocida por Arte, una pieza que interpretó en nuestras salas Ricardo Darín). Polanski hace un minucioso análisis, más bien una cruel disección –al estilo de Woody Allen– de cuatro personajes típicos de la clase culta occidental, lo que le permite revelar las contradicciones de un modo de vida sin un rumbo moral fijo y ausente de toda referencia trascendente.

El resultado es una película tragicómica, con un tono ácido y desesperanzador, pero que destapa el absurdo de una generación que posee de todo menos lo más importante: un sentido claro para sus vidas. Esta precaria situación les impide afrontar con acierto temas cruciales como las crisis de pareja, la educación de los hijos o la ética profesional.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

HABEMUS PAPAM



País: Francia, Italia. Dirección y guión: Nanni Moretti. Intérpretes: Nanni Moretti, Michel Piccoli, Margherita Buy, Roberto Nobile, Jerzy Stuhr, Renato Scarpa, Dario Cantarelli, Gianluca Gobbi. Música: Franco Piersanti. Fotografía: Alessandro Pesci. Distribuye en Cine: Vértigo. Duración: 102 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 16 años. Género: Comedia, Drama. Estreno: 04-11-2011.

Una comedia amarga

Tras la muerte y los funerales por el Papa, en el Vaticano se celebra un cónclave para elegir a un nuevo pontífice. Todos los cardenales suplican a Dios que no recaiga sobre ellos esa pesada carga. Después de varias votaciones y cambio de candidatos, al final resulta elegido un cardenal francés. Cuando el nuevo Papa se dispone a salir al balcón de la basílica de San Pedro, después del tradicional anuncio (Habemus Papam), sufre un ataque de pánico y no llega a asomarse para bendecir a los fieles. Todos quedan desconcertados y sin saber quién es el elegido.

Los cardenales, aconsejados por el jefe de la oficina de prensa de la Santa Sede, recurren a los servicios de un psicoanalista ateo muy prestigioso para que atienda al Papa. La terapia del psicólogo no funciona, por lo que el jefe de prensa y unos pocos guardaespaldas acuden de incógnito con el Santo Padre a ver a una terapeuta (ex mujer del psicólogo); en un descuido de sus acompañantes, el Obispo de Roma desparece y se pierde por las calles de la ciudad eterna. Entretanto, ignorantes de su desaparición, el psiquiatra (recluido en el Vaticano para que no desvele la identidad del nuevo sucesor de san Pedro) y los cardenales pasan el tiempo entre partidas de cartas y ligas de voleibol.

Como se puede apreciar, Habemus Papam es una comedia vaticana caricaturesca, pero de tono amable (el cine italiano suele ser más elegante, a la hora de abordar la temática religiosa, que cierto cine español). Sin embargo, esta apreciación no debe hacernos olvidar que la comedia está dirigida por un realizador que es ateo militante, y que no puede evitar ofrecer una estampa surrealista, y algo grotesca en ocasiones, de una realidad misteriosa que no llega a comprender: la Iglesia Católica. Entre risas y emociones, Moretti introduce con sutileza algunas píldoras críticas sobre la institución católica. En otros casos, su desconocimiento de la antropología cristiana le lleva a poner en boca de un personaje la peregrina idea de que el inconsciente es incompatible con la idea de alma.

Pero el principal defecto de esta película italiana no estriba en el contenido sino en la forma: un guión errático que tras una primera media hora ingeniosa y prometedora, se estanca y comienza a divagar, a repetir situaciones y alargar escenas que no aportan nada a la historia principal, para desembocar al final en un desenlace desolador, pero sincero, lleno de ese pesimismo propio de los que, como Nanni Moretti, han perdido toda esperanza.

sábado, 8 de octubre de 2011

EL ÁRBOL DE LA VIDA (The Tree of Life)


País: EE.UU. Dirección y guión: Terrence Malick. Intérpretes: Brad Pitt, Sean Penn, Jessica Chastain, Fiona Shaw, Brayden Whisenhunt, Cole Cockburn, Hunter McCracken, Laramie Eppler, Tye Sheridan. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Distribuye en Cine: Tri Pictures. Duración: 139 min. Público apropiado: Apta para todos los públicos. Género: Drama. Estreno: 16-09-2011.

Una odisea espiritual

Texas años 50. Una familia católica del medio-oeste americano, los O’Brien, formada por el matrimonio y tres hijos, pasan por el mal trago de perder a su segundo hijo con 19 años. La película se centra en Jack, el hijo mayor, que pasa de la inocencia de la infancia, guiado por una madre piadosa y llena de bondad, hasta la crisis en la relación con su padre (interpretado por Brad Pitt), un hombre íntegro y voluntarista, pero excesivamente rígido. Ya en nuestra época, Jack (representado por Sean Penn) es un arquitecto de prestigio que se siente perdido en un mundo sin alma, en el que busca respuestas sobre el origen y significado de la vida, a la vez que intenta recuperar la fe de su infancia. 

Toda la película consiste en un gigantesco flash back cósmico-teológico (con su correspondiente flash-forward), pues recorre no solo la infancia del protagonista sino toda la historia del universo (desde la creación, el origen de la vida, el primer pecado del protagonista y el perdón, hasta los nuevos cielos y la nueva tierra en los que no habrá llanto ni dolor). De hecho, la película no sigue una línea temporal fija, sino que nos muestra algo parecido a lo que sería el punto de vista de alguien que se sitúa fuera del tiempo, y ve simultáneamente el pasado, el presente y el futuro, y esa persona no puede ser otra que Dios.

Dios y el hombre son los protagonistas indiscutibles de El árbol de la vida. Por lo que nada más lógico que la película arranque con una cita bíblica, del Libro de Job, en la que Dios responde a las quejas de alguien que sufre por la pérdida de un ser querido: “¿Dónde estabas cuando Yo cimentaba la tierra? / Explícamelo, si tanto sabes….”. Y, a continuación, una voz femenina enuncia las coordenadas en las que se va a desenvolver la historia: “Hay dos caminos que puedes seguir en la vida: el de la naturaleza y el de la Gracia”, (traducido al español como “el de lo divino”). El camino de la Gracia no teme desagradar ni huye de los sacrificios y los insultos. Mientras que el camino de la naturaleza tiende a la autocomplacencia y la autoafirmación sobre los demás.


El árbol de la vida no es una película convencional, es decir, con una trama narrativa que se pueda seguir fácilmente; es más bien, una obra poética que hay que contemplar como se hace con una sinfonía o con la actitud del que admira la capilla Sixtina o visita una catedral. De ahí que el espectador que no posea un mínimo de sensibilidad, estética y espiritual, abandonará el visionado de esta hermosa obra antes de los primeros 20 minutos de proyección.


Decía John Lennon, hablando de 2001, una odisea del espacio –una película similar a El árbol de la vida, en cuanto a puesta en escena, pero muy diversa en cuanto a su fondo, como luego diremos– que se debería proyectar en un templo las 24 horas del día. Una exageración que se hubiera podido suavizar si el malogrado beatle hubiera podido contemplar la película que estamos comentando.

En efecto, El árbol de la vida se puede visionar como la réplica cristiana a la película de Kubrick antes citada. En 2001, una odisea del espacio, el director americano nos ofrecía una visión pesimista del ser humano y del cosmos. En El árbol de la vida, Malick, otro cineasta estadounidense (y filósofo, pues hizo una tesis sobre Heidegger y fue profesor en el MIT) nos ofrece todo un espectáculo visual para situar a la persona humana en el centro del universo y a la persona divina como el Autor principal de todo el devenir planetario y existencial. En la película de Kubrick, y en las de otros autores que eluden la mirada trascendente a lo real, se intenta mostrar al hombre como una mota de polvo perdida en el cosmos, fruto del azar y destinada a la nada. Por el contrario, Malick, sin negar nuestra evidente pequeñez en el conjunto del cosmos, muestra que existe una poderosa conexión entre lo universal y lo personal. En gran medida, la belleza de El árbol de la vida consiste en este entramado orgánico entre el microcosmos personal de una familia de una pequeña localidad de Texas, y el macrocosmos guiado por el Padre de los Astros.

Por eso carece de sentido que algunos pocos hayan tildado a esta película de panteísta o de New Age, pues la referencia constante a un Dios personal, a la libertad y responsabilidad del hombre (con una conocida cita de san Pablo), al perdón y al amor, sitúan El árbol de la vida en una órbita netamente cristiana. Como prueba visual de ello se puede advertir que en un momento del filme, en el que un sacerdote habla de buscar un apoyo seguro entre tanta duda, oscuridad y sufrimiento, la cámara enfoca una vidriera que representa a Jesucristo. De ahí el lema principal del filme: “Si no sabes amar, tu vida pasará como un destello”, una clara alusión al Dios que es Amor.

jueves, 30 de junio de 2011

BLACKTHORN. SIN DESTINO



País: España. Dirección: Mateo Gil. Intérpretes: Sam Shepard, Eduardo Noriega, Stephen Rea, Magaly Solier, Nikolaj Coster-Waldau, Padraic Delaney, Dominique McElligott. Guión: Miguel Barros. Música: Lucio Godoy. Fotografía: Juan Ruiz Anchía. Distribuye en Cine: Altafilms. Duración: 98 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Western. Contenidos: VSD. Estreno: 01.07.2011.

Dos hombres y un destino

Blackthorn es un filme peculiar por dos motivos: es un western, el género por antonomasia del cine americano, que parece muerto pero siempre resucita, en este caso de la mano de un director español, y el otro motivo que produce perplejidad es que se trata de una secuela de una película americana de hace 40 años protagonizada por Robert Redford y Paul Newman: Dos hombres y un destino.

El clásico citado terminaba con un final abierto que hacía prever la muerte de los protagonistas. Blackthorn comienza en Bolivia 20 años después del desenlace de Dos hombres y un destino con un Butch Cassidy anciano que ha aprovechado que fue dado por muerto junto con Sundance para permanecer escondido sin que la justicia le persiga. Cuando inicia un viaje a USA para conocer a su sobrino se encuentra por el camino con Eduardo Apocada, un ingeniero español que ha robado el dinero de la mina en la que trabajaba, y al que persiguen un grupo de bolivianos.

Blackthorn es un western crepuscular, es decir: de ritmo pausado –lo que no quita que se den algunas escenas de tiroteos y acción– acorde con unos personajes cansados de la vida, cínicos y antiheroicos, acompañados por una buena banda sonora llena de canciones del far west, una bella fotografía y unos inmensos paisajes solitarios.

Mateo Gil, habitual colaborador de Amenábar, ha hecho un trabajo correcto y ha dejado de lado, aunque no del todo, el aire escéptico y antirreligioso de sus anteriores filmes.


jueves, 16 de junio de 2011

UN CUENTO CHINO



País: Argentina, España. Dirección y guión: Sebastián Borensztein. Intérpretes: Ricardo Darín, Huang Ignacio, Muriel Santa Ana, Javier Pinto. Fotografía: Rolo Pulpeiro. Distribuye en Cine: Altafilms. Duración: 93 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Comedia. Contenidos: S. Estreno: 17-06-2011.

La extraña pareja


Roberto De Cesare es un ferretero argentino solitario y cascarrabias que luchó de joven en la Guerra de las Malvinas y que colecciona recortes de noticias insólitas, como el caso de una vaca que cayó de un avión de transporte en China, lo que ocasionó la muerte de una mujer, dejando desconsolado a su prometido. 


Roberto está enamorado de la cuñada de un amigo, una mujer sencilla de pueblo, que adora a Roberto, pero éste no se atreve a comprometerse y prefiere seguir con su vida insociable, maniática y rutinaria. Pero su gris existencia dará un giro inesperado cuando observa como arrojan de un taxi, de malos modos, a un muchacho oriental al que decide acoger temporalmente en su casa. El joven no sabe ni una palabra de español y lo único que consigue adivinar el ferretero es que busca a su tío.

Simpática comedia de pocos personajes y sencilla puesta en escena, pero de guión poco trabajado y simple en exceso, que sin embargo sale a flote gracias al buen hacer actoral de Ricardo Darín, que imprime humanidad a un personaje antipático, pero de buen corazón. 


Una película en definitiva, que nos habla de la necesidad de comunicación interpersonal y también, aunque tal vez los autores no sean conscientes de ello, de que no todo es azar absurdo en este mundo pues los sucesos y las cosas de la vida tienen un sentido que nos trasciende y no siempre logramos comprender.

jueves, 19 de mayo de 2011

UNA MUJER, UNA PISTOLA Y UNA TIENDA DE FIDEOS CHINOS




País: China. Dirección: Zhang Yimou. Intérpretes: Sun Honglei, Ni Dahong, Yan Ni, Xiao Shen-Yang, Xiaojuan Wang. Guión: Shi Jianquan, Shang Jing. Fotografía: Zhao Xiaoding. Distribuye en Cine: Golem. Duración: 95 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Comedia, Drama, Thriller. Contenidos: V. Estreno: 20-05-2011.

La casa de los líos

Wang –un hombre huraño que maltrata a su esposa– regenta un local de fideos en medio de una zona desértica. Un día, avisado por un policía amigo suyo, descubre que su bella mujer mantiene una aventura con uno de los empleados, un tipo bastante pusilánime. Indignado, decide pagar al policía para que asesine a los dos amantes, pero no cuenta con que su mujer ha comprado una pistola a un extraño mercader.

Esta peculiar película supone el regreso a la gran pantalla, después de cuatro años, del mejor cineasta chino de la actualidad: Zhang Yimou, autor de excelentes dramas como El camino a casa o Ni uno menos y de cintas de acción como Hero o La casa de las dagas voladoras. Pero ahora nos sorprende con el remake de una película americana: Sangre fácil (1984) la opera prima de los hermanos Coen.

Yimou traslada la acción de la Texas de los años ochenta a la China de hace varios siglos, e intenta combinar la comedia disparatada en la primera parte con el humor macabro de los Coen en el desenlace. El resultado es digno (sobre todo a nivel de puesta en escena y fotografía) pero se encuentra muy por debajo de la categoría artística y humana a la que nos tiene acostumbrados este genial director.

jueves, 5 de mayo de 2011

ALEXIA


País: España. Director: Pedro Delgado. Voces de doblaje: Miriam Fernández (Alexia), Richard del Olmo (Hugo), Ignacio Aramburu (Paco), Mila Fernández (Moncha) y María Teresa Neila (Celes). Guión: Pedro Delgado y Jerónimo José Martín. Productores ejecutivos: Andrés Barbé y Jaime Martul para Formato Producciones, Alquitara Films y European Dreams Factory. Productores asociados: Jerónimo José Martín y Filomeno Martínez de Aspe. Música: Íñigo Guerrero. Fotografía: Moncho Rebón. Distribuye en cine: European Dreams Factory. Género: Documental biográfico. Año de producción: 2011. Duración: 70 min. Público apropiado: Para todos los públicos. Estreno: 13-05-2011.

El verdadero Camino




Alexia González-Barros es una muchacha madrileña que falleció con fama de santidad en 1985 tras una dolorosa enfermedad causada por un tumor maligno. El heroísmo, entereza y serenidad de la muchacha ante el dolor, y el gran número de devotos que suscitó (y sigue suscitando) entre jóvenes de todo el mundo, dieron lugar a que se iniciara el proceso canónico para su beatificación y canonización.

La historia de Alexia es una hermosa epopeya de fe, amor y sacrificio que fue malinterpretada por Javier Fesser en su película Camino (puede leerse en este mismo blog mi reseña sobre la misma y una carta abierta a su director). Tal despropósito llevó a otro miembro de la Academia de Cine y autor de algunas películas de animación, Pedro Delgado, a embarcarse en un proyecto que hiciera justicia a una joven que mostró con su vida aquello que proclamaba el beato Juan Pablo II: “se puede ser moderno y a la vez profundamente cristiano”. Le acompaña en la elaboración del guión Jerónimo José Martín, reputado crítico de cine y presidente del CEC (Círculo de Escritores Cinematográficos).

El resultado es un documental en el que la propia Alexia y Hugo, su ángel custodio, con el apoyo de muchas imágenes de video casero que rodó Paco –el padre de Alexia– nos muestran con sencillez y sentido del humor (algunas recreaciones con dibujos de sucesos de su vida son francamente divertidas) el relato de una niña vitalista, alegre, que le gusta bailar, el cine, pintar cuadros, hacer vela, viajar, pero que también sabe que su existencia no finaliza en esta tierra, y con una entereza impropia de sus catorce años afronta sus momentos finales. En definitiva, una película que se ve con agrado, sin escenas desagradables, con buena música y que no dejará indiferente al espectador.

jueves, 14 de abril de 2011

CÓDIGO FUENTE (Source Code)

País: EE.UU. Dirección: Duncan Jones. Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan, Vera Farmiga. Guión: Ben Ripley. Música: Chris Bacon, Clint Mansell. Fotografía: Don Burgess. Distribuye en Cine: Aurum. Duración: 98 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Thriller de ciencia ficción. Estreno: 15-04-2011.

El tren de la vida

Colter Stevens, un piloto estadounidense destinado en la guerra de Afganistán, despierta de improviso en un tren de cercanías que se dirige a Chicago. Tras la conmoción inicial, descubre sentada frente a él a una joven que parece conocerle pero que le llama por otro nombre. Para asombro suyo, Colter advierte que en su cartera figura la documentación de otro hombre, y al mirarse al espejo no se reconoce. De repente se produce una fuerte explosión en el tren, y Stevens aparece en una unidad de aislamiento de alta tecnología. Allí le informan, una militar y un científico, de lo que será su última misión: tiene 8 minutos para encontrar la bomba y al terrorista que la ha colocado.

Código fuente recuerda a películas como En el punto de mira o Atrapado en el tiempo, en las que una misma situación se repite una y otra vez, pero desde diferentes ángulos. En este caso, Duncan Jones también se ha servido de esta estrategia para ahondar en la temática de las segundas o terceras oportunidades en la vida y los universos alternativos, a la par que traza una creíble subtrama amorosa y, en definitiva, logra un relato entretenido, que no abusa de los efectos especiales y mantiene el suspense hasta el final, aunque el epílogo sea prescindible y algo rebuscado.

ÁGUILA ROJA, LA PELÍCULA

País: España. Dirección: José Ramón Ayerra. Intérpretes: David Janer, Javier Gutiérrez, Inma Cuesta, Pepa Aniorte, Francis Lorenzo, José Ángel Egido, Santiago Molero, Xavier Elorriaga, Mariano Peña, Antonio Molero, Martina Klein. Argumento: Daniel Écija (los personajes de la serie). Guión: Pilar Nadal, Juan Manuel Córdoba, Guillermo Cisneros. Música: Daniel Sánchez de la Hera. Fotografía: Adolfo del Casar. Distribuye en Cine: Fox. Duración: 120 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Aventuras. Contenidos: VS. Estreno: 20-04-2011.


Folletín a la española

Madrid, siglo XVII. El rey de las Españas, Felipe IV, convoca en El Escorial una cumbre al más alto nivel: El Papa y los reyes de Inglaterra y Francia, con el fin de lograr un importante acuerdo de paz. Pero los monarcas extranjeros han urdido un complot para acabar con el rey español y repartirse el país. Para asegurar el éxito de la conspiración, los implicados pagan a un feroz cosaco para que mate al Águila Roja. Al mismo tiempo, una enigmática y bella mujer solicita la ayuda del héroe. Pero todo se vendrá abajo cuando, en el transcurso de una pelea, Alonso resulte herido.

Llega a la gran pantalla uno de los grandes éxitos televisivos de los últimos años, y eso que podría parecer un logro se convierte en el mayor lastre de esta película, pues como dice el refrán… aunque la serie se vista de cine, tele se queda: asombra la pobreza de decorados y realización de lo que parece sin más otro capítulo del aclamado folletín emitido por TVE y creado por Globomedia. Llama poderosamente la atención que con toda la nómina de palacios y castillos diseminados por nuestra geografía se recurra en esta película a pobres decorados (los mismos de la serie); ni siquiera se saca partido al majestuoso monasterio de El Escorial.

En cuanto al tratamiento de la historia, Águila roja, la película, vuelve a incidir en los tópicos y defectos de la serie (falta de rigor histórico, enfoque sombrío de nuestro Siglo de Oro, caricatura de los eclesiásticos y recurso al desnudo gratuito), aunque sin cargar las tintas tanto como en la pequeña pantalla, tal vez para buscar un público más amplio y lograr un gran rendimiento de taquilla.



jueves, 24 de marzo de 2011

RUEDA DE PRENSA (THERE BE DRAGONS)


"No se puede ser santo y no ser polémico"

El martes 22 de marzo se celebró una rueda de prensa en un hotel madrileño para presentar el último filme del director inglés Roland Joffé. Estuvieron presentes, además del citado director, el productor, el director artístico y casi todo el reparto. Charlie Cox, que interpreta a Escrivá, llegó el miércoles a Madrid para acudir a los preestrenos del filme en los cines Palafox y Capitol.

Al inicio de la rueda de prensa, Roland Joffé contó una anécdota personal de cuando era un chaval y viajaba con su tío por Francia: "Iba conduciendo el coche, y en Perpiñán, en cierto momento, detuvo el coche, y tenías las manos agarrotadas, se le habían quedado blancas. Dijo que no podía seguir, y se echó a llorar. Era la primera vez que veía a una persona mayor llorar, no sabía que también lloraban. Y es que mi tío había combatido de joven en la guerra civil española".

También afirmó que su intención era reflejar lo que más le sorprendió de Josemaría Escrivá de Balaguer: su defensa de la libertad de elegir y tomar decisiones "que después hagan sentirse a uno orgulloso. En la época de la producción de automóviles en masa, los Ford T, todos iguales, y de la producción masiva de ideología, me parecía que no importaba la libertad de elegir. Y aquí el pensamiento de Josemaría es muy original, habla de ser dueño de tus propias decisiones, de no permitir que te deshumanicen."

Ante la pregunta de una periodista sobre el carácter controvertido y discutido que para algunos posee el protagonista del filme, respondió que el hecho de que el fundador del Opus Dei sea un personaje "controvertido" es "lo que más le interesó" pues, a su juicio, "no se puede ser santo y no ser polémico" ya que un santo innova y apuesta por algo. E incluso relató, con el proverbial sentido del humor inglés, lo siguiente: “Cuando le dije a un amigo que me había metido en esta película, me dijo que estaba loco. Que el Opus Dei era una organización fascista, que han asesinado a millones de personas. Y yo le dije: ¿cómo sabes eso? Buenooo, eh…, no han matado a gente pero son superinfluyentes y controlan la Iglesia. Y yo digo 'muy interesante, ¿y cómo controlan la Iglesia? ¿Hipnotizan al Papa?'. No, a través de los cardenales y los obispos. ¿Y cuántos cardenales y obispos hay del Opus Dei? Muchos miles. ¿Ah sí?, pues sólo hay dos y el total de cardenales no llega a 200. Bueno, pues los obispos que son muchos… Al final, la cosa adquiere tintes de pastiche cómico. Yo por lo que veo no es una sociedad con una opinión determinada, veo que está compuesto por personas que se reúnen para trabajar su relación con Dios, pero no veo que tengan otro punto de vista que el de defender que cada uno tenga su punto de vista. Lo que resulta muy sorprendente en una sociedad tan ideologizada". Y concluye: "Pero esta película no pretende justificar ni explicar ni rehabilitar el Opus Dei. Tiene un poquito de la vida de Escrivá. Pero no ofrezco las cosas desde ese ángulo. Lo que muestra son decisiones de personas, y deja el juicio al espectador. Por supuesto que siempre habrá diferencias en el modo en que la Iglesia ve a los gays o cómo enfoca la ordenación de mujeres, pero cierta imagen de las cosas es pura superstición."

Y para dejar clara la independencia de su punto de vista, el director de Encontrarás Dragones señala que no se considera una persona "muy espiritual" y que, "como buen británico, prefiere el humor". No obstante, ha admitido que, tras rodar este film, tiene "más conocimiento e interés" por la religión.

De ello también hablaron los actores españoles, cuyos personajes son todos históricos. Bassave explicó que había leído varios libros para recrear su interpretación de Juan Jiménez Vargas "uno de los primeros discípulos de Escrivá, con el que fundó la primera casa". Ana Torrent, que interpreta a Dolores, la madre de Escrivá, también acudió a sus libros, y destaca de su personaje que "era muy religiosa, tenía mucha fe y un gran amor y admiración por su hijo". Unax Ugalde comentó que le ayudó mucho la autobiografía de su personaje, Pedro Casciaro (Soñad y os quedaréis cortos), uno de los primeros miembros del Opus Dei, que pertenecía a una familia republicana y de tradición anticlerical.

jueves, 17 de marzo de 2011

ENCONTRARÁS DRAGONES (There Be Dragons)


País: España, EE.UU., Argentina. Dirección y guión: Roland Joffé. Intérpretes: Charlie Cox, Wes Bentley, Dougray Scott, Unax Ugalde, Ana Torrent, Rodrigo Santoro, Olga Kurylenko, Jordi Mollà, Geraldine Chaplin, Alfonso Bassave, Derek Jacobi. Producción: Roland Joffé, Guy J. Louthan, Ignacio Núñez e Ignacio Gómez Sancha. Montaje: Richard Nord. Diseño de producción: Eugenio Zanetti. Vestuario: Yvonne Blake. Música: Stephen Warbeck. Fotografía: Gabriel Beristain. Distribuye en Cine: Aurum. Duración: 112 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 7 años. Género: Biográfico, Drama, Épico. Contenidos: V. Estreno: 25-03-2011.

Amor y perdón en tiempos revueltos


Roberto Torres es un periodista afincado en Londres que prepara un libro sobre un sacerdote español, Josemaría Escrivá, cuya próxima beatificación ha causado un gran revuelo mediático. Durante su investigación, Roberto descubre asombrado que su padre –con el que no se habla desde hace años– y Josemaría eran del mismo pueblo, incluso fueron amigos durante varios años, hasta el inicio de la Guerra Civil. Manolo Torres advierte a su hijo que abandone esa indagación, ya que puede destapar terribles sucesos de su propio pasado.

La trama se desarrolla en tres épocas: años 20, la contienda civil y los años 80. La película salta de una a otra con un ritmo trepidante que no da un respiro al espectador: juegos de niños, explosiones, amor, celos, perdón…; en este sentido, Encontrarás dragones es una película plenamente comercial –pero de calidad, con un espléndido diseño de producción (fotografía, decorados, maquillaje, vestuario)- que busca entretener a un público amplio y a la vez trasmitir una historia de hondo calado humano y religioso.

Encontrarás dragones supone el regreso de Roland Joffé al cine épico-histórico que le consagró como director hace más de veinte años. Al igual que hizo en La misión vertebra su relato contraponiendo dos modos de ver el mundo y de enfrentarse a los grandes misterios de la vida: en este caso la figura de Josemaría Escrivá fundador del Opus Dei, por un lado, y por otro un personaje de ficción, Manolo Torres, el hijo de un capitalista que acaba alistándose en el bando republicano. Aunque el director ha declarado que no pretende hacer una película histórica sobre la Guerra Civil española, sino mostrar si es posible -tal y como predicaba Escrivá– encontrar a Dios en la vida ordinaria cuando lo cotidiano es una guerra; cómo respondemos a esos dragones que son la duda, el odio, el rechazo o el deseo de venganza; cómo ser justos o santos en medio de ese infierno.

En el fondo, Encontrarás dragones es un peliculón sobre las dos grandes fuerzas que pueden salvar el mundo y dar sentido a la vida humana: el amor y el perdón.



jueves, 10 de marzo de 2011

NUNCA ME ABANDONES (Never Let Me Go)


País: EE.UU., Reino Unido. Dirección: Mark Romanek. Intérpretes: Carey Mulligan, Andrew Garfield, Keira Knightley, Charlie Rowe, Ella Purnell, Charlotte Rampling. Argumento: Kazuo Ishiguro (novela). Guión: Alex Garland. Música: Rachel Portman. Fotografía: Adam Kimmel. Distribuye en Cine: Fox. Duración: 103 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 16 años. Género: Drama, Ciencia ficción. Contenidos: X. Estreno: 18-03-2011.

Niños-medicamento

Kathy es una cuidadora de treinta años que rememora su infancia y adolescencia en Hailsham, un singular centro educativo inglés que alberga a numerosos niños y niñas que no tienen familia y desconocen su futuro, aunque lo intuyen. Les espera un sombrío destino, pues son clones creados para servir como personas-medicamento. Tendrán que donar sus órganos en sucesivas operaciones hasta que su organismo no resista más y completen. La trama se centra sobre todo en la relación de Kathy con su amiga Ruth y con Tommy, del que está enamorada.

Llega a la pantalla la esperada adaptación de la obra homónima del novelista inglés de origen nipón, Kazuo Ishiguro, que no es una figura ajena al mundo del celuloide. Una de sus mejores novelas, Los restos del día, fue llevada con maestría a la gran pantalla por James Ivory, con Anthony Hopkins y Emma Thompson como protagonistas. Incluso se ha lanzado a escribir un guión cinematográfico, La condesa rusa, filmado también por Ivory y protagonizado por Ralph Fiennes y la malograda Natasha Richardson.

Es una lástima que Nunca me abandones no llegue a la altura de su original literario. Se han desaprovechado en la puesta en escena muchas imágenes potentes y emotivas de la novela y sin embargo se ha dado al sexo un protagonismo superior al que tiene en el conjunto del libro, pero sin llegar a sugerir del todo algo que la novela apunta de un modo inteligente pero sutil: la gran confusión y el tono sombrío que adquiere el sexo tanto para los alumnos-clones de Hailsham, como para los profesores. Pues estos les animan a practicarlo, pero a la vez sienten cierto reparo ante unas relaciones que no serán fecundas –los clones son estériles– ni permitirán crear un vínculo estable, pues su existencia está diseñada para convertirles en futuros donantes de órganos.

Tampoco refleja la película la existencia de cierto sentido de culpabilidad en algunos responsables de ese proyecto. La novela lo expresa cuando una de las coordinadoras, Marie-Claude, confiesa entre lágrimas a una Ruth ya adulta que: “Lloraba por una razón totalmente diferente. Cuando te vi bailando aquella tarde, vi también algo más. Vi un mundo nuevo que se avecinaba velozmente. Más científico, más eficiente. Sí. Con más curas para las antiguas enfermedades. Muy bien. Pero más duro. Más cruel. Y veía a una niña, con los ojos muy cerrados, que apretaba contra su pecho el viejo mundo amable, el suyo, un mundo que ella, en el fondo de su corazón, sabía que no podía durar, y lo estrechaba con fuerza y le rogaba que nunca, nunca la abandonara. Eso es lo que yo vi. No te vi realmente a ti, ni lo que estabas haciendo. Pero te vi y se me rompió el corazón. Y jamás lo he olvidado.” (p.333)

A pesar de todo, la película puede suscitar una interesante reflexión ética sobre nuestro mundo y su futuro. Algo que ya lograron películas como Blade Runner, Gattaca o La isla. Lo ideal sería que esta película apelara a las personas que detentan algún tipo de autoridad para configurar el futuro de la sociedad: los científicos y los políticos. Ojalá que estos colectivos no hagan oídos sordos a la función de denuncia profética que ostentan algunos relatos futuristas como Nunca me abandones.

miércoles, 2 de marzo de 2011

DESTINO OCULTO (The Adjustment Bureau)

País: EE.UU. Dirección y guión: George Nolfi. Intérpretes: Emily Blunt, Matt Damon, Michael Kelly, Terence Stamp, John Slattery, Anthony Mackie. Argumento: Philip K. Dick (relato "Adjustment Team"). Música: Thomas Newman. Fotografía: John Toll. Distribuye en Cine: Universal. Duración: 105 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Ciencia ficción, Romántico, Sobrenatural. Contenidos: VS. Estreno: 04-03-2011.

Libertad, destino y providencia divina

David Norris aspira a convertirse en el senador más joven de EE.UU, pero ve frustrada su elección por culpa de su carácter espontáneo e impulsivo. La noche de la derrota conoce a Elisa, una bailarina de ballet que podría convertirse en el amor de su vida. Pero siempre que se encuentra con ella, unos misteriosos personajes vestidos con sombrero y gabardina irrumpen en su vida e impiden que su relación amorosa se consolide. Dichos individuos son una especie de ángeles que pertenecen al Departamento de Ajustes y que deben velar para que, en la medida de lo posible, los seres humanos no se desvíen del camino trazado por su Jefe, el Director.

Destino oculto es una película basada en un relato de Philip K. Dick, un novelista que ha inspirado filmes como Blade Runner, Minority Report y muchos otros. El espectador cinéfilo también encontrará alguna leve referencia a otra película sobre ángeles como es la alemana Cielo sobre Berlín. Y por supuesto alusiones a la historia de la filosofía y de la religión.

Pero no se engañe el lector, pues Destino Oculto aunque es un filme entretenido posee un guión muy flojo, está plagado de los habituales tópicos de lo políticamente correcto (en este caso un tutti frutti de creencias religiosas) y resulta muy superficial a la hora de plantear temas tan trascendentales como la libertad humana y su conexión con Alguien que conoce nuestro destino, lo que los teólogos clásicos llaman providencia amorosa de Dios sobre sus criaturas. La película, en cambio, alude a un Dios que tiene que ser corregido por un humano, lo cual se acerca mucho a una visión pagana (grecorromana, pero no cristiana) de la religión.

miércoles, 16 de febrero de 2011

CISNE NEGRO (Black Swan)

País: EE.UU. Dirección: Darren Aronofsky. Intérpretes: Natalie Portman, Mila Kunis, Winona Ryder, Vincent Cassel, Barbara Hershey. Guión: Andres Heinz, Mark Heyman, John J. McLaughlin. Música: Clint Mansell. Fotografía: Matthew Libatique. Distribuye en Cine: Fox. Duración: 102 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 18 años. Género: Drama. Contenidos: VX. Estreno: 18-02-2011.


Descenso a los infiernos

Nina Sayers es una joven bailarina cuya vida está totalmente absorbida por la danza. Vive con su madre, una mujer que abandonó su carrera musical al quedarse embarazada y confía en que su hija logre lo que ella no pudo alcanzar. La oportunidad de triunfar se presenta cuando el director artístico del ballet, Thomas Leroy, decide sustituir a la bailarina principal en la nueva producción de la temporada: “El lago de los cisnes”. Nina hará todo lo posible para conseguir ser la elegida que interprete dos personajes: la inocencia del Cisne Blanco y la astucia y sensualidad del Cisne Negro. Durante los ensayos, presionada por Thomas, y por su propia ambición, Nina emprenderá un descenso al abismo de su personalidad.

Cisne negro confirma a Natalie Portman como una de las mejores actrices del momento gracias a un magnífico talento dramático que le permite superarse en cada nuevo papel (¡ojalá se lleve el Oscar!). Por otra parte, la película nos envuelve en la peculiar atmósfera de Aronofsky, terrorífica a veces, surrealista y agobiante otras. Todo ello reforzado por un montaje dinámico, el empleo de continuas metáforas y numerosas escenas de ballet que harán las delicias de los aficionados a la danza. Otra cosa es que su propuesta temática convenza al espectador más crítico. Es en este punto donde el bello cisne no logra mantenerse a flote.

Aunque se aprecia cierta ambigüedad en la cinta, parece evidente que Cisne negro, por lo menos tal como yo lo veo, está proponiendo una tesis muy discutible, por no decir falaz: El éxito y la perfección de una obra exigen la degradación física y moral del artista. Y aquí es donde la cinta recurre a una serie de tópicos de corte freudiano –algunos parecen destinados a provocar el morbo del espectador– que deforman y simplifican una serie de cuestiones antropológicas trascendentales como son el anhelo por la belleza, la creatividad y la autorrealización en el trabajo.

Para preparar su papel, el director del ballet le propone a Nina, que es una muchacha elegante y austera aunque con desequilibrios emocionales, que explore en su lado más oscuro, que se deje llevar por los impulsos, que se sumerja en su sexualidad. Y Nina, tras un rechazo inicial, va a optar, casi sin darse cuenta, por la fascinación del vértigo, una actitud que no exige nada al principio pero lo promete todo: éxito, creatividad, plenitud personal; para dejar como saldo final el vacío y la desolación.

El delirio del cisne negro

Dicen algunos filósofos que esta pérdida del autocontrol a la que lleva el vértigo, como sucede en la embriaguez, es la causa de que se difuminen los contornos de la personalidad y de la intimidad. Desaparecen así los márgenes que protegen la dignidad personal. El sujeto, arrastrado por este frenesí, no se percibe a sí mismo como un yo distinto de los demás. Desaparece la conciencia de la individualidad personal y se ve a los otros como un único ser con el que hay que fundirse. Por eso el borracho, o el sometido al efecto de las drogas, ejecuta acciones que le resultarían censurables estando sobrio. Y Cisne negro muestra esto con gran originalidad e impacto visual: Nina se ve reflejada en las chicas que se cruzan con ella por la calle, y tras una noche loca de drogas y sexo despierta sin saber qué ha ocurrido en realidad.

Las diversas experiencias que conducen al vértigo –la ambición, el afán obsesivo de placer o la violencia– deterioran la personalidad en uno de sus elementos esenciales: el autocontrol. Pero no queda claro en el filme de Aronofsky si el análisis de ese tipo de conductas se hace con intención crítica o con la finalidad de que el espectador se quede deslumbrado por el espectáculo visual y la soberbia interpretación del reparto, para dejar de lado la reflexión moral que podría suscitar la historia de Nina Sayers.

No acierto a ver en Cisne negro (si algún lector lo descubre que me lo diga, please!) un discurso visual convincente sobre las relaciones entre creatividad y vida, razón e instinto o norma y libertad. Me parece que no se trata de dilemas irreconciliables, sino de contrastes: no hay que escoger entre una u otra de las potencias que mueven al ser humano, sino integrarlas para enriquecerlas. Tampoco se deben eliminar las tendencias. Esto no sería humano. Sin voluntad de placer o de poder el hombre muere, pierde todo interés por la vida. Más bien hay que dejar que la inmediatez del instinto se deje universalizar por la mente y los proyectos de la voluntad. No hay que ser tan ingenuo de tomar el primer valor que descubrimos como la cima de todo valor. Este malentendido es el causante del destino trágico de la protagonista de Cisne negro.

Por el contrario, el ser humano se perfecciona en la medida en que se trasciende al servicio de una causa o en el amor a otra persona. Es decir, la persona sólo se humaniza plenamente cuando se pasa por alto y se olvida de sí misma.

Nada de eso se aprecia en Cisne negro, sino una morbosa reclusión individualista en la propia intimidad, un narcisismo sensorial como espejismo del auténtico encuentro personal. Por eso no queda sitio para el amor, la amistad o el goce estético sereno en esta bella pero trágica película.