jueves, 14 de abril de 2011

ÁGUILA ROJA, LA PELÍCULA

País: España. Dirección: José Ramón Ayerra. Intérpretes: David Janer, Javier Gutiérrez, Inma Cuesta, Pepa Aniorte, Francis Lorenzo, José Ángel Egido, Santiago Molero, Xavier Elorriaga, Mariano Peña, Antonio Molero, Martina Klein. Argumento: Daniel Écija (los personajes de la serie). Guión: Pilar Nadal, Juan Manuel Córdoba, Guillermo Cisneros. Música: Daniel Sánchez de la Hera. Fotografía: Adolfo del Casar. Distribuye en Cine: Fox. Duración: 120 min. Público apropiado: No recomendada para menores de 12 años. Género: Aventuras. Contenidos: VS. Estreno: 20-04-2011.


Folletín a la española

Madrid, siglo XVII. El rey de las Españas, Felipe IV, convoca en El Escorial una cumbre al más alto nivel: El Papa y los reyes de Inglaterra y Francia, con el fin de lograr un importante acuerdo de paz. Pero los monarcas extranjeros han urdido un complot para acabar con el rey español y repartirse el país. Para asegurar el éxito de la conspiración, los implicados pagan a un feroz cosaco para que mate al Águila Roja. Al mismo tiempo, una enigmática y bella mujer solicita la ayuda del héroe. Pero todo se vendrá abajo cuando, en el transcurso de una pelea, Alonso resulte herido.

Llega a la gran pantalla uno de los grandes éxitos televisivos de los últimos años, y eso que podría parecer un logro se convierte en el mayor lastre de esta película, pues como dice el refrán… aunque la serie se vista de cine, tele se queda: asombra la pobreza de decorados y realización de lo que parece sin más otro capítulo del aclamado folletín emitido por TVE y creado por Globomedia. Llama poderosamente la atención que con toda la nómina de palacios y castillos diseminados por nuestra geografía se recurra en esta película a pobres decorados (los mismos de la serie); ni siquiera se saca partido al majestuoso monasterio de El Escorial.

En cuanto al tratamiento de la historia, Águila roja, la película, vuelve a incidir en los tópicos y defectos de la serie (falta de rigor histórico, enfoque sombrío de nuestro Siglo de Oro, caricatura de los eclesiásticos y recurso al desnudo gratuito), aunque sin cargar las tintas tanto como en la pequeña pantalla, tal vez para buscar un público más amplio y lograr un gran rendimiento de taquilla.



1 comentario:

Jesús Alcaraz Espín dijo...

Una técnica muy usada por los directores mediocres es la de tergiversar hasta el extremo la Historia con el objeto de cubrir las carencias de su imaginación con subjetividad, atrayendo a aquellos que comparten sus ideales.
Muy buen blog y mejores comentarios. Un saludo y sigue así.